Gracias Pepi y Anita por los comments en el post anterior. Si, lo borré, porque me dió bronca.
No los comentarios de uds sino el post. Me molestó estar así. Me molestó pasar por eso una vez más.
Y me molesta que mis defensas se bajen y me nublen la visión. Me molesta darme cuenta también que estoy demasiado acostumbrada a estar sola, y que si tuviera que compartir mi vida, mi espacio, mi depto, mi tiempo, con alguien, extrañaría mi independencia. Me molesta mi propia paradoja: no lo niego. Soy una contradicción andante en lo que a afecto se refiere.
Así que tomé el control de mi situación de vuelta, acepté que tengo lo que quiero (o quiero lo que tengo, ya ni sé) y acepté que mis ganas son un tanto utópicas. Que tengo que vivir con los pies en la tierra más y delirar menos. Y soñar menos, si, porque soñando se me va la vida y algunos sueños se cumplen, a disfrutar de ellos. El resto por algo no se cumplirán.
Mientras tanto, pasar mis domingos acá me renueva las pilas.



