jueves, 22 de diciembre de 2005

Thank you for killing me...

Venías jugando con ese silencio,
con tus idas y vueltas.
Bajaste casi todas mis barreras,
dejaste una bomba de tiempo,
y te fuiste antes que llegara a darme cuenta.
La bomba explotó. Como lo hacen todas las bombas.
Me dió taquicardia...
Me fui a llorar al baño...
Respiré hondo.
Por suerte estaba él para sostenerme.
Para recordarme que un hecho vale más que una palabra.
(Hay amigos que ademas de decirse, lo son).
Me di cuenta que dejaste que esto pase,
para sentirte... no se, ¿querido? ¿importante?
Las mismas razones por las que yo te creí.
La diferencia, querido,
es que yo no lastimé a nadie.

Anyway, gracias.
Por fortalecer mis barreras.

2 comentarios:

El Dandy dijo...

Uy Nala, no esta bueno eso de fortalecer barreras. Te lo dice un experto.
Y parafraseando a mi jefe, el Viejo, la gente es mierda. Y yo agrego, por suerte estan los amigos.

Ohh, te estoy tuteando. Cuak!

Nala dijo...

Está bueno eso de fortalecer barreras, cómo que no... No está bien dejar algo que uno considera valioso, al alcance de cualquier bándalo o delincuente de almas que pueda venir a joderlo a uno...
El problema es cuando sos tan idiota que bajás esas barreras JUSTO con esos giles... y terminás hecho mierda, of corrrrrs (just like me).
Pero coincido en que por suerte están los amigos.