Y que ahora mi primo, el que está en Brasil, el papá de mi ahijado, me diga que tiene hepatitis, que aún no sabe de qué tipo, pero que había estado tomando antibióticos por una sinusitis y se dieron cuenta que le hacía peor... Me trae recuerdos de ella, su suegra, y me parte el alma en mil de solo pensar que le pueda pasar algo.
Si alguno de ustedes tiene línea directa con Dios o con alguna de sus sucursales, please pídanle de mi parte que se vaya a joder a otro lado y no me rompa la poca familia que me queda. O me voy a poner muy en hija de puta y voy a empezar a joderlo con magia negra, ok? ¬¬
jueves, 28 de diciembre de 2006
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2 comentarios:
En las sucursales te cobran diezmos, el teléfono no lo atiende porque ya está podrido de recibir quejas de sus creaciones (¡Eh, loco! Yo nací sin un brazo, ¿¡qué onda!?). Le dice a San Pedro "Atendé vos y deciles que no estoy".
En fin... yo iría probando pinchar un muñequito que tenga barba blanca.
Salú!
Agus,
Era una forma de decir, porque no creo en Dios como señor barbudo que más me hace acordar a Zeus que a lo que aprendí en catequesis.
Me enojo con la vida, con el destino, porque me sigue pegando en la misma herida, y así no me va a cicatrizar nunca.
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