Apenas pasadas las 5 de la tarde, pensando ya en irme de la oficina.
Las princesas de la caja de Kleenex me miran burlonas, por la ventana veo que empieza a atardecer y el ardor de mi vista me recuerda que se están por cumplir 9 hs frente al monitor. Un día más de rutina que termina. Me recuerdo a mi misma pasar por la librería a comprar crayones, una caja bien grande de crayones que ayer decidí regalarme. *Él* sugiere acuarelas, por qué no digo yo. Con mi nuevo vicio de colorear mandalas, sentada un domingo en el suelo junto a la lámpara del living y una vela con aroma a café, empiezo a entretejer en mi mente un set de tareas creativas, un manojo de cosas que tengo ganas de intentar, una colección de posibilidades.
Con la creatividad dando ardua batalla a la lógica, quien cansada de pelear empieza a ceder. Así pasan mis horas, incluso aquellas que me encuentran frente a un monitor, con un mínimo de concentración dedicada a lo que los ojos tienen enfrente, pero con una fuerte convicción puesta en un cambio de dirección cuanto antes. Y con ganas de pasar por encima de todo aquel que intente convencerme de lo contrario.
jueves, 10 de mayo de 2007
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4 comentarios:
Hola Nalita!
Despues deun día arduo de trabajo me parece una buena opcion regalarte algo para vos...
Con respecto a los cambios, estoy en lo mismo...
Te mando un beso muy grande!!!!
Que termines bien el dia!
Te iba a hacer el chiste aquel de:
- Pintor? Qué pintor?
- El que te pintó el ...
pero mejor, no.
=P
corransén plís ¡¡locomotora nala!!
Titi: Te estaba por preguntar en qué quedó lo de tu laburo... ¿se vienen cambios? =)
Cruellita: Clah, y la dejás picando cual pelota de basket en high school musical. Que viva =)
Marce: Aaaah, siii... esta locomotora quiere salir de la estación donde está, ¡cuanto antes!
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